Hubo un grito ahogado en dolor. Un lamento mudo de ira y rabia
que se deslizó tras el húmedo sol del verde Mondragón, cayendo
sobre la conciencia del poder oculto como una sábana de plomo,
el cruel silencio cotidiano escondido en mentiras de indiferencia.
Tres balas en el cuerpo de un trabajador inocente y valiente,
la cara escondida y deleznable del mal fue su última mirada
como un golpe duro y seco, un latigazo dentro de la vergüenza
de quienes le rodeaban con la aquiescencia de pistolas estériles
que continúan despreciando continuamente a los nobles habitantes
de una tierra rica en cultura. Euskadi .......
me encantaria darle este poema en persona a la famila de de Isaias.
Isaías Carrasco poema
frelises Mar 14, 2008
que se deslizó tras el húmedo sol del verde Mondragón, cayendo
sobre la conciencia del poder oculto como una sábana de plomo,
el cruel silencio cotidiano escondido en mentiras de indiferencia.
Tres balas en el cuerpo de un trabajador inocente y valiente,
la cara escondida y deleznable del mal fue su última mirada
como un golpe duro y seco, un latigazo dentro de la vergüenza
de quienes le rodeaban con la aquiescencia de pistolas estériles
que continúan despreciando continuamente a los nobles habitantes
de una tierra rica en cultura. Euskadi .......
me encantaria darle este poema en persona a la famila de de Isaias.
animos a todos los que habéis querido a Isaias.
http://www.myspace.com/frelises